Trastornos de la personalidad
Descripción general
Un trastorno de personalidad es un tipo de trastorno mental en el cual tienes un patrón de pensamiento, desempeño y comportamiento marcado y poco saludable. Una persona con trastorno de personalidad tiene problemas para percibir y relacionarse con las situaciones y las personas. Esto causa problemas y limitaciones importantes en las relaciones, las actividades sociales, el trabajo y la escuela.
En algunos casos, es posible que no te des cuenta de que tienes un trastorno de personalidad porque tu manera de pensar y comportarte te parece natural. Y es posible que culpes a los demás por los problemas que tienes.
Los trastornos de personalidad generalmente comienzan en la adolescencia o la adultez temprana. Existen muchos tipos de trastorno de personalidad. Algunos tipos se vuelven menos obvios en el transcurso de la mediana edad.
Síntomas
Los tipos de trastornos de la personalidad se dividen en tres grupos, sobre la base de características y síntomas similares. Muchas personas que presentan un trastorno de la personalidad también tienen signos y síntomas de, al menos, un trastorno de la personalidad más. No es necesario que se manifiesten todos los signos y síntomas enumerados para que se diagnostique un trastorno.
Trastornos de la personalidad del grupo A
Los trastornos de la personalidad pertenecientes al grupo A se caracterizan por pensamientos o comportamientos excéntricos o extraños. Incluyen el trastorno paranoide de la personalidad, trastorno esquizoide de la personalidad y trastorno esquizotípico de la personalidad.
Trastorno paranoide de la personalidad
- Desconfianza y sospecha generalizadas hacia los demás y sus motivos
- Creencia injustificada de que los demás intentan dañarte o engañarte
- Sospecha injustificada de la lealtad o la fiabilidad de los demás
- Vacilación al confiar en los demás debido al temor no razonable de que usarán la información en tu contra
- Percepción de comentarios inocentes o situaciones no intimidantes como si fuesen insultos o ataques personales
- Reacción hostil o de furia a los insultos o desaires percibidos
- Tendencia a guardar rencor
- Sospecha injustificada y recurrente de que el cónyuge o la pareja sexual es infiel
Trastorno esquizoide de la personalidad
- Falta de interés en las relaciones sociales o personales; preferencia por la soledad
- Amplitud limitada de las emociones
- Incapacidad para disfrutar la mayoría de las actividades
- Incapacidad para captar las señales sociales normales
- Aparentar ser distante o indiferente
- Poco interés o interés nulo en las relaciones sexuales
Trastorno esquizotípico de la personalidad
- Vestimenta, pensamientos, creencias, discurso o conductas peculiares
- Experiencias perceptivas extrañas, como escuchar que alguien susurra tu nombre
- Falta de expresión emocional o respuestas emotivas inadecuadas
- Ansiedad social y falta de relaciones cercanas o incomodidad con dichas relaciones
- Respuesta indiferente, inadecuada o suspicaz a los demás
- «Pensamiento mágico» (creer que puedes ejercer influencia en personas y acontecimientos con el pensamiento) •Creencia de que determinados incidentes o acontecimientos casuales tienen mensajes ocultos exclusivos para ti
Trastornos de la personalidad del grupo B
Los trastornos de la personalidad pertenecientes al grupo B se caracterizan por pensamientos o comportamientos dramáticos, excesivamente emotivos o impredecibles. Incluyen el trastorno de personalidad antisocial, trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico de la personalidad y trastorno narcisista de la personalidad.
Trastorno de personalidad antisocial
- Indiferencia hacia las necesidades o los sentimientos de los demás
- Mentiras, robos, uso de apodos, estafas constantes
- Problemas legales recurrentes
- Violación constante de los derechos de los demás
- Comportamiento agresivo, a menudo violento
- Indiferencia hacia la seguridad propia y de los demás
- Conducta impulsiva
- Irresponsabilidad constante
- Falta de remordimiento por el comportamiento
Trastorno límite de la personalidad
- Conducta impulsiva y riesgosa, como tener relaciones sexuales sin protección, involucrarse en apuestas o tener atracones
- Imagen personal inestable o frágil
- Relaciones inestables e intensas
- Cambios en el estado de ánimo, a menudo como reacción al estrés interpersonal
- Conductas suicidas o amenazas de autolesión
- Temor intenso a estar solo o a ser abandonado
- Sentimientos de vacío continuos
- Ataques de ira frecuentes e intensos
- Paranoia intermitente relacionada con el estrés
Trastorno histriónico de la personalidad
- Búsqueda constante de atención
- Excesivamente exaltado, drástico o provocativo en el plano sexual, con el objetivo de captar la atención
- Discurso espectacular con opiniones fuertes, pero con pocos hechos o detalles para respaldarlas
- Fácilmente influenciable
- Emociones poco profundas que cambian rápidamente
- Preocupación excesiva por la apariencia física
- Pensamiento de que las relaciones con los demás son más cercanas que lo que en realidad son
Trastorno narcisista de la personalidad
- Creencia de que eres especial y más importante que los demás
- Fantasías sobre el poder, el éxito y la atracción
- Incapacidad para reconocer las necesidades y los sentimientos de los demás
- Exageración de logros o talentos
- Expectativa de elogios y admiración constantes
- Arrogancia
- Expectativas no razonables de favores y ventajas, a menudo aprovechándose de los demás
- Envidia hacia los demás o creencia de que los demás te envidian
Trastornos de la personalidad del grupo C
Los trastornos de la personalidad pertenecientes al grupo C se caracterizan por pensamientos o comportamientos de ansiedad o temor. Incluyen el trastorno de la personalidad por evitación, el trastorno de la personalidad dependiente y el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva.
Trastorno de la personalidad por evitación
- Sensibilidad excesiva a las críticas y al rechazo
- Sentimiento de ser inadecuado, inferior o desagradable
- Evasión de las actividades laborales que implican contacto interpersonal
- Inhibición, timidez y aislamiento en el plano social; evitar las actividades nuevas o reunirse con extraños
- Timidez extrema en situaciones sociales y en las relaciones personales
- Temor a la desaprobación, a pasar vergüenza o a hacer el ridículo
Trastorno de la personalidad dependiente
- Dependencia excesiva de los demás y sentir la necesidad de que alguien te cuide
- Conducta sumisa o apegada hacia los demás
- Temor a tener que cuidarte o defenderte tú mismo si te dejan solo
- Falta de confianza en ti mismo, necesidad de consejos excesivos y de la confirmación de los demás para tomar incluso decisiones de poca importancia
- Dificultad para iniciar o llevar a cabo proyectos solo debido a la falta de confianza en ti mismo
- Dificultad para expresar desacuerdo con los demás, por temor a la desaprobación
- Tolerancia hacia tratos abusivos o inadecuados, incluso cuando existen otras opciones
- Necesidad urgente de comenzar una nueva relación cuando ha terminado otra
Causas
La personalidad es la combinación de pensamientos, emociones y conductas que nos hacen únicos. Es el modo en el que ves, comprendes y te relacionas con el mundo exterior, así como el modo en el que te ves a ti mismo.
La personalidad se forma durante la infancia y en ella incide la interacción de lo siguiente:
- Los genes. Es posible que determinados rasgos de la personalidad se transmitan de padres a hijos mediante los genes heredados. A veces, estos rasgos se llaman tu temperamento.
- El entorno. Esto incluye los alrededores en los que creces, los eventos que tuvieron lugar y las relaciones con familiares y otras personas.
Se piensa que los trastornos de la personalidad son provocados por una combinación de estas influencias genéticas y del entorno. Es posible que los genes te hagan vulnerable a desarrollar un trastorno de la personalidad, y una situación de la vida puede desencadenar el desarrollo.
Complicaciones
Los trastornos de la personalidad pueden alterar significativamente tanto la vida de la persona afectada como la de las personas que se preocupan por esta. Los trastornos de la personalidad pueden provocar problemas con las relaciones, el trabajo o la escuela, y pueden derivar en el aislamiento social o el consumo abusivo de drogas o alcohol.

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Trastorno de ansiedad por enfermedad
Descripción general
El trastorno de ansiedad por enfermedad, a veces denominado hipocondriasis o ansiedad por la salud, implica preocuparse excesivamente por tener o poder contraer una enfermedad grave. Es posible que no tengas síntomas físicos. O bien, puedes creer que las sensaciones corporales normales o los síntomas menores son signos de una enfermedad grave, aunque un examen médico exhaustivo no revele una enfermedad grave.
Puedes experimentar ansiedad extrema y relacionar sensaciones corporales, como contracciones musculares o fatiga, con una enfermedad grave específica. Esta ansiedad excesiva, más que el síntoma físico en sí mismo, ocasiona una angustia intensa que puede afectar tu vida.
El trastorno de ansiedad por enfermedad es un trastorno a largo plazo cuya gravedad puede fluctuar. Puede aumentar con la edad o durante los momentos de estrés. Pero el asesoramiento psicológico (psicoterapia) y, a veces, los medicamentos, pueden ayudar a aliviar tus preocupaciones.
Síntomas
Los síntomas del trastorno de ansiedad por enfermedad implican preocupación por la idea de estar gravemente enfermo, a partir de sensaciones corporales normales (como ruidos en el estómago) o síntomas menores (como una erupción cutánea menor). Entre los signos y síntomas pueden encontrarse los siguientes:
- Estar preocupado por tener o por contraer una enfermedad o trastorno grave
- Preocuparte por el hecho de que los síntomas menores o las sensaciones corporales signifiquen que tienes una enfermedad grave
- Preocuparte con facilidad por tu estado de salud
- Tener una sensación de tranquilidad muy leve o nula tras la consulta al médico o tras obtener resultados negativos en las pruebas
- Preocuparte excesivamente por una enfermedad específica o por el riesgo de tener una enfermedad que está presente en tu familia
- Angustiarte demasiado por posibles enfermedades en las que te resulte difícil desenvolverte
- Examinarte el cuerpo en forma reiterada para detectar signos de enfermedad
- Asistir a consultas médicas con frecuencia para tranquilizarte o evitar la atención médica por miedo a que te diagnostiquen una enfermedad grave
- Evitar personas, lugares o actividades por miedo a los riesgos de salud
- Hablar constantemente sobre tu salud y sobre posibles enfermedades
- Buscar constantemente en internet las causas de síntomas o posibles enfermedades
Cuándo debes consultar a un médico
Ya que los síntomas pueden estar relacionados con problemas de salud, es importante que te evalúe un proveedor de atención médica si aún no te ha visto. Si el profesional considera que es posible que tengas trastorno de ansiedad por enfermedad, puede derivarte a un profesional de salud mental.
El cuidado de un ser querido
Un nivel importante de ansiedad puede provocar una angustia real para la persona, y el consuelo no siempre resulta útil. A veces brindar consuelo puede empeorar la situación. Esto puede ser frustrante y causar estrés en las familias y en las relaciones. Alienta a tu ser querido a que considere la posibilidad de que lo deriven a un profesional de salud mental para aprender formas de afrontar el trastorno de ansiedad por enfermedad.
Causas
La causa exacta del trastorno de ansiedad por enfermedad no se conoce con certeza, pero los siguientes factores pueden cumplir una función:
- Creencias. Es posible que tengas dificultad para tolerar la incertidumbre sobre sensaciones molestas o inusuales. Esto puede hacer que malinterpretes que todas las sensaciones del cuerpo son serias, entonces buscas pruebas para confirmar que tienes una enfermedad seria.
- Familia. Es posible que tengas más probabilidad de tener ansiedad por enfermedad si tus padres se preocupan mucho por su salud o tu salud.
- Experiencia pasada. Es posible que hayas tenido una experiencia con una enfermedad seria de niño y que las sensaciones físicas te asusten.
Factores de riesgo
El trastorno de ansiedad por enfermedad suele comenzar al principio o a mediados de la adultez y puede empeorar con la edad. Con frecuencia en personas mayores, la ansiedad relacionada con la salud puede centrarse en el miedo de perder la memoria.
Entre los factores de riesgo para el trastorno de ansiedad por enfermedad se pueden incluir los siguientes:
- Un momento de mayor estrés en la vida
- Riesgo de una enfermedad seria que termina no siendo seria •Antecedentes de abuso sexual durante la niñez
- Una enfermedad seria durante la infancia o un padre con una enfermedad seria
- Características de personalidad, como tendencia a preocuparseUso excesivo de internet relacionado con la salud
Complicaciones
El trastorno de ansiedad puede estar asociado con lo siguiente:
- Problemas familiares o en las relaciones debido a que la preocupación excesiva puede frustrar a otras personas
- Problemas de desempeño relacionados con el trabajo o inasistencias excesivas
- Problemas para desenvolverse en la vida diaria, los cuales incluso pueden provocar una discapacidad
- Problemas financieros debido al exceso de consultas de cuidado de la salud y gastos médicos
- Tener otro trastorno de salud mental, como trastorno somatomorfo, otros trastornos de ansiedad, depresión o un trastorno de la personalidad

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Trastornos psicosomáticos
Descripción general
En el trastorno somatomorfo, hay un foco importante en los síntomas físicos, como dolor o fatiga, hasta el punto en que causa una gran angustia emocional y problemas para desenvolverse en la vida diaria. Puedes o no tener otra enfermedad asociada con estos síntomas, pero tu reacción a los síntomas no es normal.
A menudo, piensas lo peor acerca de tus síntomas y haces consultas frecuentes con el médico, ya que continúas buscando una explicación, aun cuando se han descartado otras enfermedades graves. Los problemas de salud pueden convertirse en un foco tan importante de tu vida que te resulte difícil desenvolverte, lo que en ocasiones puede llevar a la discapacidad.
Si tienes un trastorno somatomorfo, es posible que padezcas una gran angustia física y emocional. El tratamiento puede ayudar a aliviar los síntomas, ayudarte a enfrentarlos y mejorar tu calidad de vida.
Síntomas
Las características de los síntomas del trastorno somatomorfo pueden ser las siguientes:
- Son sensaciones específicas, como dolor o dificultad para respirar, o síntomas más generales, como cansancio o debilidad
- No están relacionados con una causa médica identificable, o se relacionan con un trastorno médico como el cáncer o la enfermedad cardíaca pero son más importantes de lo que se espera
- Son síntomas únicos, múltiples o variables
- Son leves, moderados o graves
El dolor es el síntoma más frecuente, pero cualquiera sean los síntomas, existen pensamientos, sentimientos o comportamientos excesivos relacionados con tales síntomas, que pueden causar problemas importantes, dificultar la funcionalidad o, en ocasiones, incapacitar.
Estos pensamientos, sentimientos y comportamientos pueden tener las siguientes características:
- Preocupación constante sobre posibles enfermedades
- Interpretación de sensaciones físicas normales como signos de enfermedades físicas graves
- Temor sobre la gravedad de los síntomas, aún sin que exista evidencia
- Pensamientos sobre la amenaza o daño que representan las sensaciones físicas Sensación de que la evaluación o el tratamiento médico no han sido adecuados
- Temor de que la actividad física pueda causar daños al cuerpo
- Revisión repetitiva del cuerpo en busca de anomalías
- Consultas frecuentes al médico que no eliminan las preocupaciones o que las empeoran
- Ausencia de respuesta al tratamiento médico o sensibilidad inusual a los efectos secundarios de los medicamentos
- Afectación más intensa de la esperada para el trastorno médico
- En el caso del trastorno somatomorfo, cobra más importancia que los síntomas físicos que se tengan, la forma en que se interpretan, la reacción que provocan y el efecto que tienen sobre la vida cotidiana.
¿Cuándo debes consultar con un médico?
Ya que los síntomas físicos pueden estar relacionados con problemas médicos, es importante recibir la evaluación del proveedor principal de atención médica si no estás seguro de qué causa los síntomas. Si el proveedor principal de atención médica cree que tienes trastorno somatomorfo, quizás te derive con un profesional de la salud mental.
El cuidado de un ser querido
Cuando se producen los síntomas físicos que se consideran trastorno somatomorfo, puede ser difícil aceptar que se ha eliminado una enfermedad potencialmente mortal como la causa. Los síntomas causan una angustia real para la persona y el consuelo no siempre resulta útil. Anima a tu ser querido a considerar la derivación con un profesional de la salud mental para aprender formas de enfrentar las reacciones a los síntomas y las incapacidades que provocan.
La incapacidad física puede hacer que la persona se haga dependiente, y necesite atención física y apoyo emocional adicional, lo que puede resultar agotador para la persona responsable del cuidado y generar estrés a las familias y las relaciones. Si te sientes abrumado por tu papel como persona responsable del cuidado, quizás necesites hablar con un profesional de la salud mental para hablar sobre tus propias necesidades.
Causas
La causa exacta del trastorno de síntomas somáticos no es clara, pero cualquiera de estos factores puede influir:
- Factores genéticos y biológicos, como mayor sensibilidad al dolor
- Influencia familiar, que puede ser genética, ambiental o ambas
- Rasgo de negatividad en la personalidad, que puede impactar en la forma en que identificas y percibes la enfermedad y los síntomas corporales
- Menor percepción de las emociones o problemas para procesarlas, lo que provoca que el foco sea los síntomas físicos en lugar de los problemas emocionales
- Conducta aprendida, por ejemplo, la atención y otros beneficios obtenidos luego de haber padecido una enfermedad; o las «conductas de dolor» en respuesta a síntomas, como evitar excesivamente la actividad, lo cual puede aumentar tu nivel de discapacidad
Factores de riesgo
- Sentir ansiedad o depresión
- Tener una enfermedad o estar recuperándose de una enfermedad •Estar en riesgo de padecer una enfermedad, por ejemplo, tener antecedentes familiares importantes de una enfermedad
- Vivir sucesos estresantes, traumas o violencia
- Haber vivido traumas en el pasado, como abuso sexual infantil
- Tener un nivel de educación o socioeconómico bajos
Complicaciones
El trastorno de síntomas somáticos puede asociarse con lo siguiente:
- Salud deficiente
- Problemas para desenvolverse en la vida diaria, entre ellos, discapacidad física
- Problemas con las relaciones
- Problemas en el trabajo o desempleo
- Otros trastornos mentales, como ansiedad, depresión o trastornos de personalidad
- Aumento del riesgo de suicidio relacionado con depresión
- Problemas económicos debido a exceso de consultas para el cuidado de la salud

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Trastorno de pánico
Descripción general
Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo intenso que provoca reacciones físicas graves cuando no existe ningún peligro real o causa aparente. Los ataques de pánico pueden provocar mucho miedo. Cuando se presenta un ataque de pánico, puedes sentir que estás perdiendo el control, que estás teniendo un ataque cardíaco o, incluso, que vas a morir.
Muchas personas tienen solo uno o dos ataques de pánico en toda su vida, y el problema quizás desaparece cuando se resuelve una situación estresante. Sin embargo, si tienes ataques de pánico inesperados y recurrentes, y pasas mucho tiempo con miedo constante de sufrir otro ataque, es probable que tengas una afección llamada «trastorno de pánico».
A pesar de que los ataques de pánico en sí mismos no ponen en riesgo la vida, pueden provocar mucho miedo y afectar, de manera significativa, tu calidad de vida. Sin embargo, el tratamiento puede ser muy eficaz.
Síntomas
Los ataques de pánico suelen comenzar de forma súbita, sin advertencia. Pueden aparecer en cualquier momento: cuando estás conduciendo, en un centro comercial, cuando estás profundamente dormido o en medio de una reunión de negocios. Puedes tener ataques de pánico ocasionales o con frecuencia.
Los ataques de pánico tienen muchas variantes, pero los síntomas suelen alcanzar su punto máximo en cuestión de minutos. Después de que el ataque de pánico desaparece, puedes sentirte fatigado y exhausto.
Los ataques de pánico pueden aparecer de forma repentina y sin previo aviso la primera vez, pero con el paso del tiempo, generalmente se desencadenan a causa de ciertas situaciones.
Algunas investigaciones sugieren que la reacción natural de nuestro cuerpo de luchar o huir ante el peligro está relacionada con los ataques de pánico. Por ejemplo, si un oso pardo te persiguiera, tu cuerpo reaccionaría de forma instintiva. La frecuencia cardíaca y la respiración se acelerarían ya que tu cuerpo se prepara para una situación potencialmente fatal. Muchas de las mismas reacciones suceden en un ataque de pánico. Pero se desconoce por qué ocurren los ataques de pánico cuando no hay un peligro evidente.
Signos y síntomas:
- Sensación de peligro o fatalidad inminente
- Miedo a perder el control o a la muerte
- Taquicardia y palpitaciones
- Sudor
- Temblores o sacudidas
- Falta de aliento u opresión en la garganta
- Escalofríos
- Sofocos
- Náuseas
- Calambres abdominales
- Dolor en el pecho
- Dolor de cabeza
- Mareos, sensación de desvanecimiento o desmayos
- Sensación de entumecimiento u hormigueo
- Sentimientos de irrealidad o desconexión
Uno de los peores aspectos de los ataques de pánico es el miedo intenso a que se repitan. Ese miedo puede ser tan fuerte que puede hacerte evitar determinadas situaciones en las que podrían ocurrir.
¿Cuándo debes consultar con un médico?
Si tienes síntomas de ataque de pánico, busca ayuda médica lo más rápido posible. Si bien los ataques de pánico son sumamente incómodos, no son peligrosos. Sin embargo, son difíciles de controlar por cuenta propia y pueden empeorar si no se tratan.
Los síntomas de los ataques de pánico pueden ser similares a los de otros problemas de salud graves, como un ataque cardíaco, por lo que es importante que el proveedor de atención médica te evalúe si no estás seguro de qué está causando tus síntomas.
Causas
Se desconoce la causa de los ataques de pánico o del trastorno de pánico pero estos factores pueden influir:
- La genética
- Un alto nivel de estrés
- Un carácter que es más sensible al estrés y proclive a las emociones displacenteras.
- Ciertos cambios en la manera en que funcionan las partes del cerebro
Complicaciones
Si no se tratan, los ataques y el trastorno de pánico pueden afectar casi todas las áreas de tu vida. Es posible que tengas tanto miedo de tener más ataques de pánico que vivas en un estado constante de miedo, lo que arruina la calidad de vida.
Los ataques de pánico pueden provocar o estar relacionados con las siguientes complicaciones:
- Manifestación de fobias específicas, como miedo a conducir o salir de tu casa
- Atención médica frecuente por preocupaciones de salud y otras enfermedades
- Rechazo de situaciones sociales
- Problemas en la casa y en la escuela
- Depresión, trastorno de ansiedad y otros trastornos psiquiátricos
- Riesgo elevado de suicidio o pensamientos suicidas
- Consumo inadecuado de alcohol u otras sustancias
- Problemas económicos
Para algunas personas, el trastorno de pánico puede comprender la agorafobia, que consiste en evitar los lugares o situaciones que provocan ansiedad por miedo a no ser capaz de escapar u obtener ayuda si sufres un ataque de pánico. O puedes volverte dependiente de otras personas para que te acompañen si sales de tu casa.

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Trastorno Obsesivo Compulsivo
Descripción general
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) tiene un patrón de pensamientos y miedos irracionales (obsesiones) que te hacen tener comportamientos repetitivos (compulsiones). Estas obsesiones y compulsiones interfieren en las actividades diarias y causan mucha angustia.
Tal vez intentes ignorar o detener tus obsesiones, pero eso solo aumenta la angustia y la ansiedad. En última instancia, sientes la necesidad de realizar actos compulsivos para intentar aliviar el estrés. A pesar de los esfuerzos para ignorar o eliminar los pensamientos o necesidades que te molestan, estos vuelven una y otra vez. Esto produce un comportamiento más ritualista: el círculo vicioso del TOC.
El TOC suele centrarse en determinados temas, por ejemplo, un miedo a contaminarse con gérmenes. Para aliviar el miedo a contaminarse, puede que te laves las manos compulsivamente hasta que estén doloridas y agrietadas.
Síntomas
El trastorno obsesivo-compulsivo en general incluye obsesiones y compulsiones. Sin embargo, también es posible tener solo síntomas de obsesión o solo síntomas de compulsión. Puedes darte cuenta o no de que tus obsesiones y compulsiones son excesivas o no razonables, pero te consumen muchísimo tiempo e interfieren en tu rutina diaria y en tus actividades sociales o laborales.
Síntomas de obsesión
Las obsesiones del TOC son pensamientos, impulsos o imágenes repetidos, persistentes e indeseados, que son invasivos y provocan angustia o ansiedad. Podrías intentar ignorarlos o deshacerte de ellos poniendo en práctica un ritual o comportamiento compulsivo. En general, estas obsesiones te invaden cuando intentas pensar o hacer otras cosas.
A menudo, las obsesiones tratan sobre distintos temas, por ejemplo:
- Temor a la contaminación o a la suciedad
- Necesitar que las cosas estén ordenadas simétricamente
- Pensamientos agresivos u horrendos sobre lastimarte o lastimar a otros
- Pensamientos indeseados, por ejemplo, agresivos, o sujetos religiosos o sexuales
Los signos y síntomas de la obsesión incluyen lo siguiente:
- Temor a contaminarse por tocar objetos que han tocado otros
- Dudas sobre si se puso llave a la puerta o si se apagó la estufa
- Estrés intenso cuando los objetos no están ordenados u orientados de una determinada manera
- Imágenes indeseadas e incómodas en las que te lastimas o que lastimas a otros
- Pensamientos sobre gritar obscenidades o actuar de manera inadecuada, los cuales son indeseados y te incomodan
- Evasión de situaciones que pueden desencadenar obsesiones, como dar la mano
- Angustia acera de imágenes sexuales desagradables que se repiten en la mente
Síntomas de compulsión
Las compulsiones del TOC son comportamientos repetitivos que te sientes obligado a cumplir. Estos comportamientos repetitivos o actos mentales tienen como fin prevenir o reducir la ansiedad relacionada con tus obsesiones o evitar que suceda algo malo. Sin embargo, involucrarse con las compulsiones no genera placer y puede aliviar la ansiedad solo temporalmente.
Puedes establecer reglas o rituales que te ayuden a controlar la ansiedad cuando tengas pensamientos obsesivos. Estas compulsiones son excesivas y, a menudo, no están relacionadas de manera realista con el problema que intentan solucionar.
Tal como ocurre con las obsesiones, las compulsiones también son sobre temas determinados, por ejemplo:
- Lavado y limpieza
- Verificación
- Recuento
- Orden
- Respetar rutinas estrictas
- Exigir garantías
Los signos y síntomas de la compulsión incluyen lo siguiente:
- Lavarse las manos hasta que la piel queda en carne viva
- Verificar varias veces que las puertas están con llave
- Verificar varias veces que la estufa está apagada
- Contar siguiendo determinados patrones
- Repetir en voz baja una plegaria, una palabra o una frase
- Ordenar las latas de modo que estén orientadas hacia el mismo lado
La gravedad varía:
En general, el TOC se inicia en la adolescencia o en la juventud. Los síntomas suelen manifestarse de manera gradual y varían en cuanto a gravedad durante toda la vida. Por lo general, empeoran cuando sientes más estrés. El TOC, que generalmente se considera un trastorno crónico, puede tener síntomas leves a moderados, o puede ser tan grave y prolongado que incapacita.
¿Cuándo consultar con el médico?
Hay una diferencia entre ser perfeccionista (por ejemplo, alguien que exige resultados o desempeño sin errores) y tener TOC. Los pensamientos que genera el TOC no son simplemente preocupaciones excesivas sobre problemas reales de la vida ni preferir tener las cosas limpias u ordenadas de una manera específica.
Si tus obsesiones y compulsiones afectan tu calidad de vida, consulta con el médico o a un profesional en salud mental.
Causas
No se comprende completamente la causa del trastorno obsesivo compulsivo. Entre las principales teorías, se encuentran las siguientes:
- Biología
- Genética
- Entorno: Se sugiere que algunos factores del entorno, tales como infecciones, pueden desencadenar TOC, pero deben realizarse más investigaciones.
Factores de riesgo
Los factores que aumentan el riesgo de padecer o detonar el trastorno obsesivo compulsivo incluyen los siguientes:
- Antecedentes familiares
- Acontecimientos estresantes de la vida
- Otros trastornos de salud mental: como el trastorno de ansiedad, la depresión, el abuso de sustancias o los trastornos de tic.
Complicaciones
Los problemas resultantes del trastorno obsesivo compulsivo pueden incluir, entre otros:
- Problemas de salud, como dermatitis de contacto por lavado frecuente de las manos
- Incapacidad para asistir al trabajo, a la escuela o a actividades sociales
- Relaciones conflictivas
- Mala calidad de vida en general
- Pensamientos y comportamientos suicidas

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